La industria relojera suiza encaja un revés en enero: las exportaciones caen un 3,6% lastradas por el mercado estadounidense
La cadena de suministro global de la alta relojería afronta un nuevo desafío en el arranque del año. Los últimos datos publicados por la Federación de la Industria Relojera Suiza (FH) revelan una contracción en el volumen de exportaciones durante el primer mes de 2026, un descenso del 3,6% que sitúa la facturación total en 1.900 millones de francos suizos (aproximadamente 2.460 millones de dólares). Este resultado interrumpe la senda de recuperación observada en el tramo final de 2025 y coloca al sector en una posición de incertidumbre, especialmente en su mercado más lucrativo: Estados Unidos.
El declive no es uniforme a nivel geográfico, existiendo un marcado divorcio entre regiones. El mercado norteamericano, pieza angular del ecosistema relojero global, registró una severa caída del 14% en enero, un nubarrón que ensombreció el desempeño colectivo. Esta debilidad contrasta con la fortaleza demostrada por Francia, que mantiene su momentum con un crecimiento exponencial del 36,8%, consolidándose como uno de los seis principales destinos de exportación junto a Emiratos Árabes Unidos, que también avanza (+8,1%). En la otra cara de la moneda, se sitúan economías clave como Alemania (-16,4%), Reino Unido (-6,3%) y Singapur (-14,3%), que navegan en aguas negativas.
La esperanza, no obstante, no se ha extinguido. Los datos apuntan a una tímida pero significativa recuperación en dos territorios de capital importancia para el futuro del lujo: Hong Kong (+2,6%) y China continental (+5%). Este último dato resulta particularmente alentador, dado el rol crucial del consumidor chino en las cuentas de los grandes grupos relojeros. Japón, por el contrario, sufre un revés del 7,5%, lastrado por un efecto base desfavorable que complica la comparativa interanual.
El análisis por categoría de producto desvela una fisura interna igualmente preocupante. Los relojes fabricados en metales preciosos y acero, buques insignia de laalta relojería, vieron mermadas sus ventas en un 14% y un 4,5%, respectivamente. Esta sangría no ha podido ser compensada por el buen comportamiento de los relojes bi-metálicos, que crecieron un 16,1%. De hecho, es precisamente este segmento bi-metálico el que ha sostenido el volumen total de unidades exportadas, que subió un 2%, gracias a un repunte del 45,1% en sus cifras. El resto de materiales también aportó crecimiento volumétrico (+2,9%), superando en casi 23.000 unidades los niveles de enero de 2025.
La thermometer más sensible para el sector reside en el precio. Los relojes con un precio de exportación superior a 3.000 francos suizos —la gama alta por excelencia— sufrieron un notable revés del 8,1%. Esta caída en el segmento de máximo valor ha tenido un impacto desproporcionado en la facturación global. Ni siquiera el vigoroso crecimiento del 17,7% en la franja de precio medio (entre 500 y 3.000 francos) ha logrado mitigar el efecto de la desaceleración en la cúspide.
Luca Solca, analista reconocido de Bernstein, contextualiza esta volatilidad. Según su lectura, las exportaciones a Estados Unidos experimentaron “una volatilidad significativa” durante la segunda mitad del año anterior, ya que los fabricantes suizos ajustaron sus volúmenes en reacción a los aranceles. El experto sugiere que los minoristas estadounidenses podrían estar aún dando salida a los inventarios acumulados en previsión de esos aranceles, por lo que los datos actuales ofrecerían una visión más “limpia” de la demanda real subyacente. A su juicio, las cifras anualizadas apuntan hacia “una consolidación de la demanda de relojes suizos después de un año montaña rusa”.
En conjunto, el panorama de enero pinta un sector en transición, con fortalezas regionales muy definidas (Francia, Emiratos, China) y debilidades estructurales en otros mercados tradicionales (EE.UU., Alemania). La dependencia del segmento de ultra-lujo para la facturación se revela como un factor de riesgo, mientras se observa una cierta recuperación en volúmenes gracias a categorías de precio más accesible. La evolución de los próximos meses, especialmente la gestión de inventarios en Estados Unidos y la capacidad de consolidación en China, será determinante para calibrar si esta caída puntual se convierte en una tendencia preocupante o si, por el contrario, el sector logra reconvertir su crecimiento hacia nuevos polos de demanda.



GIPHY App Key not set. Please check settings