Un par de zapatos que parecen sacados de un cuento infantil, pero con la actitud desenfadada del rock and roll, protagonizaron el cierre del desfile de Natasha Zinko durante la London Fashion Week de 2026. La encargada de darles vida sobre la pasarela fue Melanie Brown, la icónica ‘Scary Spice’ de las Spice Girls, quien se convirtió en el epicentro de todas las miradas al calzar una singular propuesta que materializa la extravagancia lúdica de la diseñadora londinense.
La pieza en cuestión es un zapato de tacón alto, de un grosor considerable, forrado en un peluche blanco nuclear que, según la luz, podía percibirse en tonalidades grises claras. La originalidad radica en su extremo: una diminuta cara de perro, con dos puntos negros a modo de ojos y una pequeña nariz, remata la punta alargada y estilizada del diseño. Se trata de un ‘pump’ de entrada ajustada, sin cordones, que por su material y volumen recuerda más a unas pantuflas de lujo que a un calzado de alfombra roja. Esta estética de confort exagerado se alinea perfectamente con la filosofía de Zinko, conocida por fusionar lo onírico con la alta costura.
El look completo que lució Mel B reforzaba la narrativa de la colección. Optó por un vestido de franela en cuadros verde y azul, con un diseño que evocaba un batín de seda amplio. La prenda presentaba una falda corta, abullonada y de volúmenes exagerados, mangas largas y un cinturón anudado a la cintura que definía la silueta. Bajo el vestido, la artista dejó entrever un sujetador de encaje con el estampado de leopardo que la consolidó como símbolo de los 90, un guiño personal queConnected directamente con su imagen más reconocible.
Esta aparición no fue un hecho aislado, sino el broche de oro a una propuesta íntegramente dedicada al calzado más insospechado. La muestra de Natasha Zinko para otoño/invierno 2026 se caracterizó por una serie de diseños que desafían la funcionalidad en aras de la fantasía. Junto a los zapatos-perro, el desfile presentó otras creaciones con aplicaciones de piel que simulaban animales, así como un par de tacones envueltos en un impermeable en miniatura, como si el propio zapato se hubiera equipado para la lluvia londinense. Se trata de una moda que huye de lo convencional, que prioriza el concepto y la narrativa sobre la practicidad inmediata.
Natasha Zinko, con base en Londres, haLabrado una carrera distinctive desde que abriera su primera boutique en el exclusivo barrio de Mayfair en 2011. Su especialidad en womenswear y joyería se define por un espíritu libre y un toque whimsical que ha cautivado a una constelación de estrellas de la música pop. Su cartera de clientas VIP incluye nombres como Beyoncé, Ciara, Charli XCX o la Ice Spice, un testimonio de su influencia en la escena internacional. Su sello, visible en cada desfile, consiste en crear piezas que funcionan como arte portátil, jugando con proporciones, texturas y referencias pop.
La elección de Mel B para cerrar el show resulta significativa. La cantante, cuyo estilo siempre ha sido sinónimo de atrevimiento y una cierta ironía punk, personifica a la perfección la esencia de Zinko: una moda que no se toma demasiado en serio a sí misma, que se divierte y que invita a la conversación. Aquellos zapatos con cara de perro no son solo un accesorio; son un manifiesto. Un recordatorio de que la pasarela también puede ser un espacio para la sorpresa, la ternura disfrazada de rock y, sobre todo, para celebrar la individualidad sin complejos.



GIPHY App Key not set. Please check settings