La Academia de Hollywood ha añadido oficialmente el premio a la mejor labor de casting en los Oscar, reconociendo así la importancia de esta disciplina en la construcción cinematográfica. Para intuir qué producciones habrían merecido este galardón en ausencia de la categoría, la Sociedad de Casting de EE.UU. sondeó a 92 profesionales, quienes evaluaron las películas de 2010 a 2025 aplicando las reglas de votación de la Academia. Los resultados, publicados recientemente, no solo indican las preferencias del sector, sino que también subrayan cómo el casting se entrelaza con elementos como el vestuario, pieza angular de la moda cinematográfica.
El sondeo revela que las películas con elencos numerosos y cohesivos tienden a predominar, y que la autenticidad en la representación de épocas y clases sociales es valorada. Inglourious Basterds (2010), con Jenny Jue y Johanna Ray al frente del casting, se impuso gracias a una selección que equilibraba a cazadores de nazis y nazis, complementada por un vestuario fiel a los años 40. Dos años después, The Social Network (2011), dirigida por Laray M. Williams, capturó la estética casual de Harvard y la era digital, donde las sudaderas y trajes definían a los personajes de Zuckerberg y sus allegados.
En 2012, The Help destacó por su coro de voces, con un vestuario de los años 60 en Mississippi que diferenciaba claramente a las empleadas domésticas afroamericanas de las mujeres blancas. Argo (2013), con Lora Kennedy, recreó el rescate de rehenes en Irán con disfraces y ropa de los 70 que añadían realismo. La tendencia hacia la autenticidad histórica continuó con 12 Years a Slave (2014), donde Francine Maisler construyó un elenco que, junto con un vestuario de esclavitud crudo, transmitía la brutalidad de la época pre-guerra civil. Maisler repetiría en 2015 con Birdman, esta vez en un contexto teatral neoyorquino con trajes de superhéroe y ropa contemporánea.
Spotlight (2016), con Rachel Tenner, optó por una moda periodística sobria que priorizaba la naturalidad, mientras que Moonlight (2017), de Yesi Ramirez, mostraba la evolución de la moda urbana en Miami a través de tres etapas vitales. En 2018, Three Billboards Outside Ebbing, Missouri, con Sarah Halley Finn, presentaba un estilo sureño contemporáneo que reflejaba la dureza del entorno.
El año 2019 marcó un hito con Black Panther, dirigido por Sarah Halley Finn, cuya visión afrofuturista en el vestuario, obra de Ruth E. Carter, se convirtió en un fenómeno de moda mundial. Curiosamente, Crazy Rich Asians, con su deslumbrante alta costura asiática y casting a cargo de Terri Taylor, no recibió nominaciones a los Oscar pero habría sido un sólido contendiente en esta categoría. Once Upon a Time in Hollywood (2020), con Victoria Thomas, revive la moda de los 60 en Hollywood, con vaqueros y vestidos que evocan una era dorada, en una victoria ajustada sobre Parasite.
Nomadland (2021), con Nathan Harrison y Hannah Peterson, mezcló actores con nómadas reales y una moda puramente funcional, capturando la vida en la carretera. En 2022, CODA, casting a cargo de Fabrice Gianfermi y Philippe Grojean, se centró en la autenticidad de una familia sorda, con ropa cotidiana que resaltaba la normalidad. Everything Everywhere All at Once (2023), con Francis Lee y Jennifer billedeaux, triunfó por su elenco multiétnico que navegaba multiversos con cambios radicales de vestuario, desde trajes extravagantes hasta uniformes aburridos.
En 2024, Oppenheimer, con John Papsidera, impuso su casting de figuras históricas con trajes impecables de los años 40-50, sobre Killers of the Flower Moon. Y para 2025, Wicked, con Bernard Telsey y Tiffany Little Canfield, se alzó con la victoria en una reñida competencia contra Anora y Conclave, gracias a un casting que unía a Cynthia Erivo y Ariana Grande con un vestuario fantástico que define el mundo de Oz.
Los datos muestran que las nominaciones a la actuación en los Oscar, así como los premios SAG y Artios, son buenos indicadores para esta categoría. Películas como The Fighter (2010), que ganó dos Oscar de actuación pero no aparece en esta lista, son excepciones. Para los Oscar 2026, basándose en este histórico, Wicked parte como favorita, pero el patrón sugiere que cualquier película con un elenco fuerte y una estética visual coherente podría sorprender.
En definitiva, este ejercicio retrospectivo demuestra que el casting no es solo sobre elegir caras conocidas, sino sobre construir mundos creíbles donde la moda juega un papel narrativo esencial. La Academia ha reconocido finalmente que, detrás de cada gran película, hay un equipo de casting que viste no solo a los actores, sino las historias que cuentan.
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