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Un incendio se registró este miércoles en el velódromo del Parque Olímpico de Río de Janeiro y aunque alcanzó buena parte del techo de su estructura, no causó víctimas, informaron fuentes oficiales.

El Cuerpo de Bomberos de Río señaló que el siniestro comenzó en la madrugada y que un equipo de 60 profesionales trabajó para apagar los focos activos.

Los bomberos trabajaron tanto en el frente exterior como en el interior, con el objetivo principal de preservar la estructura del Museo Olímpico, ubicado en el segundo piso del velódromo.

El alcalde de la ciudad, Eduardo Caveliere, estuvo en el lugar y declaró a medios locales que se desconocen las causas del incendio, pero confirmó que comenzó por la parte externa.

Cavaliere destacó el trabajo de la brigada que actúa permanentemente en el lugar y señaló que su trabajo fue «fundamental» para minimizar el impacto de las llamas.

«Las imágenes aéreas dan la impresión de algo alarmante, pero quiero informar al público de que el museo se ha conservado prácticamente intacto. Sin embargo, por supuesto, la lona y el techo, donde el material es más delicado, necesitarán ser renovados», afirmó.

Tanto el velódromo como el museo estaban en pleno funcionamiento. El velódromo atiende a cerca de 5.000 alumnos en 33 modalidades deportivas y esta semana acogía un mundial de esgrima, mientras que el museo ya ha recibido más de 20.000 visitantes desde su inauguración.

Este es el segundo incendio que sufre el velódromo tras el siniestro registrado en julio de 2017 cuando un fuego causado por un globo aerostático también afectó al techo, sin causar víctimas.

El velódromo es una de las estructuras que forman parte del Parque Olímpico de Río de Janeiro, cuenta con una pista de pino especial que lo convierte en una de las más rápidas del mundo, y fue utilizado para las competiciones de ciclismo de pista en los Juegos Olímpicos de 2016.

https://www.20minutos.es/deportes/juegos-olimpicos/un-espectacular-in

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Escrito por Redacción - El Semanal

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No le faltaba razón a Quique Sánchez Flores el viernes cuando hablaba de la importancia de aquellos jugadores que entran desde el banquillo porque normalmente los partidos del Alavés se resuelven en la recta final. Los babazorros se mover en marcadores cortos –a excepción de Balaidos – y el desenlace final siempre llega cargado de emociones, pulsaciones aceleradas… y de goles.

De hecho, en los seis últimos compromisos del conjunto vitoriano el marcador se ha movido en la recta final. Salvo en Vigo, donde la diana que completó la remontada llegó a falta de doce minutos para el final, en todos los demás encuentros ha habido goles en los últimos diez minutos. A veces a su favor, otras veces en su contra, pero lo que está claro es que este Alavés se ha abonado a vivir al límite. Y tiene pinta de que no va a cambiar hasta la última jornada.

Sobresaltos

Sus tres últimos compromisos en Mendizorroza han tenido sobresaltos en los últimos instantes con Boyé como protagonista por partida doble. El argentino puso las tablas el pasado domingo ante Osasuna desde los once metros en el descuento y también fue el protagonista del empate en el minuto 89 hace un mes contra el Girona. El drama llegó en el estreno de Quique en Vitoria ante el Villarreal, cuando Nicolas Pepe amargó su debut con un golazo que le arrebataba el triunfo en el minuto 97.

Las últimas tres salidas del Alavés también han tenido emoción hasta el final. Es cierto que en Vigo el gol del 3-4 de Abde Rebbach llegó en el minuto 78, pero en sus dos desplazamientos a Valencia los babazorros se llevaron un buen golpe en los últimos compases. El Levante venció con dos goles de Carlos Espi (88 y 97) y más duro fue todavía lo de Mestalla, donde al equipo se le escapó un triunfo que acariciaba encajando dos goles en el tiempo añadido.