Desde Burgos y con una clara vocación emprendedora, Kombucha Republik se ha convertido en uno de los ejemplos más interesantes de cómo una pyme puede abrirse camino en el competitivo sector de la alimentación saludable. Al frente de este proyecto está Pablo Frías, cofundador de la marca, que junto a su equipo ha sabido transformar una idea nacida a pequeña escala en una propuesta con identidad propia, crecimiento sostenido y una comunidad cada vez más fiel.
En esta entrevista, Frías nos acerca a los inicios de su negocio y al espíritu emprendedor que ha guiado cada paso del proyecto. Hablamos de diferenciación en un mercado en auge, del papel clave del branding y la conexión con el consumidor, así como de los retos financieros y operativos que implica crecer sin perder la esencia artesanal. Una conversación especialmente útil para emprendedores y pymes que buscan inspiración real desde el territorio, demostrando que también desde ciudades como Burgos se pueden construir marcas con ambición y recorrido.
MuyPymes: ¿Cómo nació la idea de Kombucha Republik y qué problema queríais resolver desde el inicio?
Pablo Frías: Kombucha Republik nace hace años, cuando empezamos a elaborar kombucha de forma artesanal en casa. Nos dimos cuenta de que nuestra receta tenía un perfil más equilibrado que muchas de las opciones que encontrábamos en el mercado: menos dulce, menos ácida y con un sabor más natural y amable.
A partir de ahí, identificamos una oportunidad clara: la kombucha existente estaba muy limitada a un consumo de nicho y presentaba barreras importantes, especialmente logísticas, como la necesidad de frío o una vida útil corta. Nuestro objetivo fue reinterpretar esta bebida milenaria para adaptarla a los hábitos actuales, haciéndola más accesible, práctica y escalable, tanto para el consumidor como para canales como retail y HORECA.
MuyPymes: ¿Qué estrategias utilizasteis para diferenciaros dentro del sector de bebidas saludables?
Pablo Frías: Desde el inicio tuvimos claro que, en alimentación, lo más importante es el sabor. Por eso trabajamos en una kombucha con un perfil más amable, menos agresivo, elaborada con ingredientes naturales de origen ecológico y fermentación con SCOBY.
Pero la diferenciación va más allá del producto. Apostamos por un formato en lata slim, pasteurizado y sin necesidad de frío, lo que elimina muchas barreras de distribución y consumo. Esto nos permite posicionarnos no solo como una bebida saludable, sino como una alternativa real dentro del consumo social: una opción versátil, contemporánea y adaptada a distintos momentos.
En definitiva, nuestra estrategia combina innovación técnica, comprensión del canal profesional y una clara apuesta por el producto.
MuyPymes: ¿Qué papel ha jugado el branding y la comunidad en el crecimiento de la marca?
Pablo Frías: El branding ha sido clave desde el principio. Hemos construido una identidad fresca, contemporánea y con cierto punto rebelde, que va más allá del discurso puramente saludable. Queríamos crear una marca con personalidad, conectada con el estilo de vida actual.
Esto nos ha permitido generar una comunidad muy afín, especialmente en entornos urbanos, que no solo consume el producto, sino que comparte los valores de la marca. Esa comunidad actúa como embajadora natural y ha sido fundamental para amplificar nuestro alcance y validar el posicionamiento.
MuyPymes: En términos financieros, ¿cuál fue el momento más crítico y cómo lo gestionasteis?
Pablo Frías: Uno de los momentos más delicados fue la fase inicial de industrialización. Pasar de una producción artesanal a un modelo escalable implicó una inversión importante, especialmente con la construcción de una planta propia con tecnología avanzada.
Lo gestionamos priorizando la visión a largo plazo: apostamos por desarrollar un producto sólido y coherente desde el inicio, aunque eso implicara crecer de forma más progresiva. Esa disciplina, tanto financiera como estratégica, ha sido fundamental para construir una base sostenible.
MuyPymes: ¿Qué canales de venta han sido clave para vuestro crecimiento: retail, horeca o e-commerce?
Pablo Frías: Todos los canales cumplen un papel importante dentro de nuestra estrategia. El canal HORECA ha sido clave para dar a conocer el producto en su contexto natural y construir la categoría.
El retail es donde se concentra gran parte del volumen y permite acercar la marca a un público más amplio, mientras que el e-commerce actúa como un canal complementario, que facilita la llegada a cualquier lugar y refuerza la fidelización. La clave está en entender el rol de cada uno y trabajar de forma integrada.
MuyPymes: ¿Cómo gestionáis la producción y la calidad al crecer sin perder la esencia artesanal?
Pablo Frías: Trabajamos con un modelo híbrido. Mantenemos los principios de la elaboración original —fermentación con SCOBY, ingredientes naturales y respeto por los tiempos del proceso—, pero incorporamos tecnología que nos permite garantizar estabilidad, seguridad y consistencia.
La pasteurización o el formato en lata no son renuncias, sino decisiones estratégicas que nos ayudan a escalar sin perder la esencia. El reto no es elegir entre artesanal o industrial, sino integrar ambos mundos de forma coherente.
MuyPymes: ¿Qué consejo daríais a una pyme que quiere entrar en el sector alimentación o bebidas?
Pablo Frías: El principal consejo es entender que no basta con tener un buen producto. Es fundamental identificar una necesidad real del mercado y construir una propuesta que resuelva un problema concreto.
Además, hay que trabajar desde el inicio con una visión integral: producto, marca, canal y operaciones. Pensar en la escalabilidad y en la viabilidad logística y financiera es clave para que el proyecto pueda crecer.
Y, sobre todo, tener paciencia y consistencia. Construir una marca en este sector es una carrera de fondo.



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