
El ecosistema de startups en América Latina está en un momento de maduración y sigue creciendo, pero hay una cifra que es una realidad y no podemos dejarla a un lado: Más allá de la narrativa, una cuestión de eficiencia
Es común encasillar la equidad como una métrica de responsabilidad social, pero en el mundo del emprendimiento de alto impacto, esta debe entenderse como un indicador de eficiencia financiera. Según Las barreras invisibles
Cuando hablabamos de oportunidades, también están los retos. Y aquí, las barreras, que suelen pasar desapercibidas, son de mucha relevancia en sectores como el capital de riesgo. Durante la Cumbre, Valeria Molina desde su rol en la Secretaría de las Mujeres de Medellín, definió esta barrera con un término muy poderoso: la «pobreza de tiempo». Las emprendedoras pagan un impuesto invisible de cuidado no remunerado, ya que no sólo lideran sus empresas, sino que en muchos casos entregan gran parte de su día al sostenimiento de su familia y hogar. El choque ocurre cuando los fondos de VC y los programas de aceleración tradicionales exigen una disponibilidad 24/7, invalidando por completo esta realidad. Al final, el ecosistema termina penalizando a las fundadoras, confundiendo esta falta de tiempo estructural con una «falta de compromiso». “En Latinoamérica no tenemos un problema de diversidad, tenemos un problema de concentración de poder. (…) Eso no es transformación, es continuidad”, Dijo Carolina Zamora, Directora Global de Marketing de Nisum, en una

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