El impacto potencial en el mercado peruano
Según estimaciones, entre el 40% y 45% de la población adulta peruana no está bancarizada, y muchos de los que sí lo están hacen un uso limitado de los productos disponibles. «Las principales barreras no son la falta de tecnología», señala Migone, «sino la informalidad de ingresos, el costo percibido de los servicios, la baja educación financiera y la fricción en los procesos de onboarding. Esto convierte a la inclusión financiera en una oportunidad de crecimiento estructural».
La entrada de Revolut significaría un cambio en el paradigma de la banca local. Para Migone, con licencia podría acelerar cambios relevantes en 12 a 24 meses. «Más allá de una posible presión sobre precios y comisiones, el impacto estaría en elevar el estándar de experiencia digital, simplificar el acceso a cuentas, pagos, remesas y productos multimoneda, y forzar a la banca tradicional a modernizar sus plataformas core, modelos de riesgo y canales digitales».
La solicitud de Revolut en Perú es, por tanto, más que un trámite regulatorio. Es un síntoma de la maduración del ecosistema fintech latinoamericano y un presagio de una competencia que se centrará cada vez más en la solidez operativa, la innovación tecnológica bien gobernada y la capacidad real de incluir a millones de nuevos usuarios en el sistema financiero formal.
Mientras la compañía avanza con su licencia bancaria, todas las miradas estarán puestas en cómo la fintech británica se adapta y despliega su propuesta de valor en un mercado expuesto a plataformas tecnológicas nativas como Rappipay, Global66, Nequi, Ualá, Mercado Pago, Daviplata y Bold.
GIPHY App Key not set. Please check settings