Balmain apuesta por la alta perfumería con Destin, una fragancia que dialoga entre herencia y modernidad
La maison Balmain da un paso estratégico decisivo en el universo de la belleza. Tras su reentrada en el mercado de la perfumería en 2024 con la exclusiva colección Les Éternels, dirigida a conocedores y disponible en un número limitado de puntos de venta, la firma parisina amplía su oferta con Destin de Balmain. Esta nueva eau de parfum representa una expansión calculada hacia un público más amplio, sin renunciar al sello de lujo que define a la casa.
El lanzamiento, programado para este viernes en las boutiques de Balmain y su canal e-commerce oficial, marca un hito en la colaboración con The Estée Lauder Companies, su socio de licencias. Mientras Les Éternels se comercializa en unos 70 establecimientos selectos, Destin tiene una ambición de escala muy distinta: se estima que estará disponible en aproximadamente 5.000 puntos de venta a finales de junio, incluyendo grandes almacenes y cadenas especializadas como Ulta Beauty en Estados Unidos, Selfridges en Reino Unido o Douglas en gran parte de Europa continental. Esta apuesta por la distribución masiva contrasta con el posicionamiento de nicho de su antecesora, evidenciando una doble estrategia de marca.
El diseño del frasco es un ejemplo de fusión entre iconografía histórica y funcionalidad contemporánea. Su forma cúbica y su sistema recargable subrayan un compromiso con la sostenibilidad. La marca ha tallado en su superficie el monograma PB de Pierre Balmain, recreando el emblemático laberinto que es un sello de identidad de la maison. El tapón, con sus estrías, refuerza este lenguaje corporativo. El líquido ámbar dorado, visible a través de la arquitectura tallada, invita a descubrir la esencia que alberga.
La creación olfativa, obra del perfumista Quentin Bisch de Givaudan en colaboración con Helen Murphy, vicepresidenta de desarrollo de fragancias de Estée Lauder, es un ejercicio de narrativa sensorial. Bisch partió de un exhaustivo estudio de los archivos de la casa, sumergiéndose en la esencia de la moda Balmain. La inspiración directa surgió de una retrospectiva de 1982 que mostraba los primeros desfiles de 1945, dominated por una paleta de blanco y negro, estructuras impecables y una feminidad elegante. La misión era traducir esa dualidad cromática y esa arquitectura a una composición olfativa.
El resultado es un chipre moderno, estructura considerada por Bisch como «la más sofisticada de la perfumería». Para evocar el blanco y el negro, el perfumista utilizó un contraste de maderas: la suavidad luminosa del sándalo (blanco) frente a la profundidad terrosa y oscura del pachulí (negro). Esta base de sensualidad y elegancia se ilumina con una explosión de frescura y alegría. La nota de salida es una poderosa dosis de fresa natural y reciclada, un «flash de rojo» que rompe la dualidad. El corazón lo construye la peonía, una flor aérea que aporta fluidez, ritmo y un estallido de luminosidad juvenil, haciendo «respirar» y florecer a la fragancia. Murphy define la fresa como «la pieza de resistencia», el elemento clave que aporta júbilo y energía, virtudes que definen a la «mujer Balmain».
Esa mujer, descrita como audaz y sin complejos, encuentra en Destin una fragancia que refleja su energía vibrante. El concepto de «destino» vertebra no solo el nombre, sino también la campaña de lanzamiento, cuyo eslogan es «Live your destiny». La campaña visualiza este ideario con una joven y un joven que se encuentran en un laberinto, un espacio que evoca tanto el motivo del frasco como la idea de un camino personal, para luego unirse a otros en una celebración colectiva. «A través del eslogan creamos un movimiento para la fragancia», apunta Jessica Wolfe, directora general interina global de Balmain Beauty. La campaña busca capturar la aspiración y la energía del deseo de encontrar la propia verdad.
En cuanto a precios, Destin se posiciona en el segmento de lujo asequible dentro de la alta perfumería. Se ofrece en un spray de viaje de 10 ml por 33 euros, un frasco de 50 ml por 130 euros y un formato recargable de 150 ml por 185 euros. Aunque la compañía no facilita proyecciones de ventas, fuentes del sector estiman que el negocio global de Balmain Beauty podría alcanzar los 80 millones de dólares en ventas minoristas en el ejercicio que finaliza el 30 de junio. Con Destin, Balmain no solo lanza un perfume; busca construir un puente entre el legado atemporal de su moda y el presente vibrante de su belleza, invitando a un público más amplio a vivir su propio destino.



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