En España, instalar una placa solar para reducir la factura de la luz o tener electricidad propia, es algo muy rentable, ya que las horas de Sol, sobre todo a partir de este mes de abril, comienzan a ser altas, y podríamos aprovechar mucho esa energía para abastecernos.
Sin embargo, no es tan fácil como comprarla, colocarla, y empezar a disfrutar de ella, por muy sencilla que sea, a veces, la instalación, y no necesitar que alguien venga a hacerlo, ya que los permisos necesarios que hay que pedir sí son obligatorios, al menos en ciertos casos.
¿Cuándo debo pedir permiso para colocar una placa solar?
Y es que todo esto dependerá mucho del tipo de placa solar que quieras poner, porque no es lo mismo una pequeña y portátil que una instalación completa en el tejado, por lo que tendrás que pensar si merece la pena usar algo fácil para tener batería en los móviles en un apagón, o si realmente quieres aprovechar el Sol para pagar menos, pese a tener que hacer todo el papeleo.
Para empezar por lo más sencillo: no necesitas pedir ningún permiso si hablamos de cosas muy básicas, como una típica placa solar portátil (como esas de 10 € o algo más caras de AliExpress) que usas para cargar el móvil o una batería externa. Al no estar fija ni conectada a la red eléctrica de casa, la ley no la considera una instalación como tal, ya que podrás llevarla a cualquier lado sin montarla.
Subiendo un nivel, tampoco suele haber problema con placas algo más grandes, pero que siguen siendo “enchufar y usar”, por ejemplo, kits solares pequeños para balcón o terraza que no van atornillados ni hacen obra. En estos casos, normalmente no necesitas licencia de obra, aunque conviene revisar las normas de tu comunidad de vecinos si vives en un edificio, porque podrían poner alguna pega estética o de uso de espacios si la colocas durante horas en cierto lugar visible por el resto.




GIPHY App Key not set. Please check settings