- El Pleno del Tribunal Constitucional avala por 6 votos a 5 la amnistía a la malversación del 1-O.
- El magistrado Pablo Llarena levanta la orden nacional de detención contra Carles Puigdemont, Toni Comín y Lluís Puig.
- El bloque conservador emite un duro voto particular denunciando la "invasión de competencias exclusivas del Tribunal Supremo".
- Alberto Núñez Feijóo acusa a Pedro Sánchez de "manosear el Constitucional", mientras el Gobierno celebra el "cierre definitivo de la crisis catalana".
El Constitucional ampara a Dolors Bassa y fija la doctrina de amnistía
El Pleno del Tribunal Constitucional ha decidido, con siete votos a favor y cinco en contra, amparar a la exconsejera Dolors Bassa, estableciendo la doctrina jurídica que obliga al Supremo a aplicar la amnistía a la malversación cometida durante el 'procés'.
Esta resolución marca un punto de inflexión al fijar los criterios de la medida de gracia, aunque el sector conservador del tribunal ha denunciado una extralimitación de funciones. Los cinco magistrados discrepantes han firmado un voto particular asegurando que "el Constitucional suplanta la labor del Tribunal Supremo en la apreciación de la amnistía".
Llarena levanta la orden de detención contra Puigdemont pero posterga la amnistía
El juez de instrucción del 'procés', Joaquín Llarena, ha dejado sin efecto el mandamiento de arresto que pesaba sobre Carles Puigdemont, Oriol Junqueras y Clara Comín tras el fallo del Tribunal Constitucional. No obstante, el magistrado ha decidido no aplicar de forma inmediata la medida de gracia, supeditando la decisión final al análisis exhaustivo de la sentencia del Constitucional sobre la malversación.
Esta cautela judicial deja al expresidente en libertad de movimiento para regresar a España, pero mantiene en el limbo jurídico su situación penal definitiva. Mientras la justicia arbitra este limbo, la tensión política escala: el sector conservador del Constitucional ha denunciado que la mayoría progresista "suplanta la labor del Tribunal Supremo en la apreciación de la amnistía".
El Tribunal Constitucional ampara a los líderes del 'procés' y ordena al Supremo aplicar la amnistía a la malversación
En una sesión histórica y tras más de siete horas de deliberaciones, la mayoría progresista del Tribunal Constitucional ha estimado el recurso de amparo clave sobre la Ley de Amnistía. La sentencia concluye que la interpretación mantenida por la Sala Penal del Tribunal Supremo supuso una restricción indebida de los derechos fundamentales de los procesados.
El texto, ponencia de la magistrada Inmaculada Montalbán, subraya que la financiación del 1-O no supuso beneficio patrimonial ilícito en el sentido defraudatorio exigido para excluir el perdón legal, ordenando retrotraer las actuaciones para levantar de forma inmediata todas las medidas cautelares vigentes.
El Pleno del Tribunal Constitucional ha estimado este martes el recurso de amparo de los líderes del ‘procés’ y ha ordenado a la Sala Segunda del Tribunal Supremo que aplique de forma íntegra la Ley de Amnistía a los delitos de malversación de caudales públicos vinculados a la consulta del 1-O. La resolución, aprobada por una ajustada mayoría de seis votos frente a cinco, supone un vuelco radical en el escenario judicial del expresidente Carles Puigdemont, del exvicepresidente Oriol Junqueras y de los exconsejeros procesados, al determinar el tribunal de garantías que el desvío de partidas presupuestarias no derivó en un lucro personal directo en los términos excepcionados por la norma.
Tras conocerse la sentencia, el magistrado instructor de la causa, Pablo Llarena, ha formalizado el levantamiento cautelar de la orden nacional de detención que impedía el retorno a España de Puigdemont, Toni Comín y Lluís Puig, si bien el alto tribunal ha habilitado un plazo de diez días para que las partes formulen alegaciones sobre la ejecución práctica del mandato constitucional. El Semanal sigue en directo, minuto a minuto, el impacto en la Carrera de San Jerónimo, las comparecencias en el Congreso y las repercusiones inmediatas en la estabilidad de la legislatura.



Llarena juega con fuego: suelta la orden de arresto pero mantiene el fantasma de la amnistía, así solo alimenta la confusión y el desgaste institucional.