La batalla por el liderazgo en la taquilla global este fin de semana no solo mide el éxito de convocatoria, sino que también actúa como un termómetro de las tendencias estéticas que pronto inundarán las calles. Dos producciones, la adaptación moderna de Wuthering Heights y la cinta animada GOAT, se encuentran en una carrera ajustada por el primer puesto, pero más allá de los números, su impacto en el universo de la moda empieza a ser notable. Mientras los analistas calculan ingresos que oscilan entre 13 y 15 millones de dólares en Norteamérica, diseñadores y influencers ya desglosan los códigos visuales de estas obras para anticipar las paletas y siluetas de la próxima temporada.
El filme protagonizado por Margot Robbie y Jacob Elordi, que el pasado fin de semana superó los 32 millones de dólares en tres días y 37 en cuatro durante el marco festivo, no solo ha cautivado por su narrativa. Su estética gótica-victoriana, con tejidos oscuros, bordados elaborados y siluetas amplias, ya se filtra en las colecciones prêt-à-porter para otoño-invierno. Expertos en tendencias señalan que la paleta de grises carbón, verdes musgo y toques de rojo sangre, combinada con accesorios metálicos envejecidos, se está adoptando en propuestas de alta costura y streetwear de lujo. Su fuerte rendimiento internacional, con más de 45 millones de dólares en 75 mercados, sugiere que esta influencia será global, trascendiendo las pantallas para instalarse en boutiques y pasarelas.
Por su parte, GOAT de Sony Pictures Animation, con una apertura de 35 millones en cuatro días en territorio estadounidense, representa la otra cara de la moneda: la expansión de la estética animada hacia la moda urbana. Su universo colorista, lleno de formas geométricas y texturas digitales, ya ha generado colaboraciones informales entre marcas deportivas y estudios de animación. Analistas de la industria textil destacan que la paleta neón y los estampados abstractos de la película podrían impulsar una ola de colecciones cápsula para el público joven, especialmente en segmentos como el athleisure y los accesorios tech-wear. Aunque su lanzamiento internacional es más gradual, la expectación generada en redes sociales预告了 una demanda próxima de piezas que evoquen su dinamismo visual.
Esta dualidad entre lo histórico y lo digital se refleja en otros estrenos. La secuela de fe I Can Only Imagine 2, con un pronóstico de 8 a 9 millones y una calificación A+ de audiencia, refuerza la moda modesta y las siluetas elegantes pero discretas, un segmento en crecimiento en el mercado internacional. En el extremo opuesto, el documental EPiC: Elvis Presley in Concert, que debutó en 325 salas IMAX con reseñas excelentes, revive el-iconic jumpsuit de Elvis y la estética glam-rock de los 70, ya visible en colecciones de primavera que apuestan por los brillos y las botas altas. Su competidor directo, How to Make a Killing de A24, a pesar de sufrir críticas mixtas y un desempeño modesto de 3 a 3,5 millones, ha llamado la atención por su ambientación noir y su paleta terrosa, que podría inspirar微趋势 en abrigos estructurados y tonos ocre.
Incluso los fracasos de taquilla, como Psycho Killer —con un estimado de 1,4 a 1,6 millones y una puntuación casi nula en reseñas—, aportan datos valiosos: su estética retro de slasher y el uso de textiles sintéticos de los 70s podrían resurgir en propuestas de moda vintage o de terror gótico, un nicho con seguidores apasionados. Mientras tanto, producciones establecidas como Zootopia 2, a punto de superar los 400 millones de dólares en domestic y 1,830 millones globalmente, demuestran el poder duradero de la moda animada familiar, con diseños que ya se licencian para ropa infantil y accesorios.
Para el lector interesado en incorporar estas corrientes, el consejo es claro: observar las películas no solo como entretenimiento, sino como catálogos de inspiración. Del look gótico refinado de Wuthering Heights se puede extraer la combinación de un abrigo largo en lana gris con un vestido de encaje negro y botas Chelsea. De GOAT, adoptar una chaqueta técnica con paneles de colores contrastantes y sneakers futuristas. La clave está en la moderación: tomar un elemento clave —una paleta, una textura, una silueta— y adaptarlo al guardarropa diario, evitando el disfraz. La moda cinematográfica siempre ha sido un espejo de los anhelos sociales, y este fin de semana deja claro que entre la nostalgia histórica y la innovación digital, el guardarropa del futuro se está escribiendo en la pantalla grande.
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