RG Barry Brands, la empresa estadounidense históricamente asociada al segmento de pantuflas, ha emprendido una transformación estratégica que la posiciona como un actor global en el calzado de estilo de vida. Bajo el liderazgo de su consejero delegado, Bob Mullaney, la compañía ha расшиrado su alcance mediante adquisiciones clave que van mucho más allá de su nicho tradicional,incorporando marcas reconocidas y licencias internacionales para diversificar su portfolio y capturar nuevos mercados.
El punto de inflexión se produjo con la adquisición de Jacobson Group, integrada en la plataforma de estilo de vida de Marubeni Corp., matriz de RG Barry, y posteriormente con la compra de Green Market Services Co. Inc. Estas operaciones no solo dotaron a la empresa de una sede europea y una infraestructura operativa en el continente, sino que también le permitieron incorporar marcas icónicas como Gola, especializada en zapatillas deportivas, y obtener licencias globales para líneas de pantuflas de Clarks y Timberland. «Jacobson fue la señal clara de que íbamos a trascender las pantuflas», explicó Mullaney en una entrevista. «Necesitábamos una plataforma global para llevar nuestras marcas, como Dearfoams y Baggallini, a Europa y el Reino Unido con capacidad propia».
Gola se ha convertido en el eje de esta nueva etapa. La marca de zapatillas, con una fuerte presencia en Europa —especialmente en mercados como el británico, alemán, francés y español—, representa la entrada de RG Barry en la categoría de calzado deportivo de estilo de vida, un segmento de mucho mayor volumen que el de las pantuflas y con una demanda sostenida por las tendencias de moda actuales. «No competiremos con Nike, pero hay espacio para ser deliberados en nuestro consumidor y gestionar la marca con precisión», matizó Mullaney. En Estados Unidos, Gola se distribuye de forma selectiva en tiendas como Anthropologie, Nordstrom y Bloomingdale’s, así como en boutiques independientes, una estrategia que busca preservar la percepción de exclusividad.
El enfoque comercial se centra en un perfil demográfico concreto: mujeres millennials y miembros de la Generación Z, tanto hombres como mujeres. En el caso de las zapatillas, el segmento clave es el de las «trainers», o zapatillas bajas de running. Los precios actuales de Gola oscilan entre 110 y 125 dólares, con producción en el sudeste asiático —principalmente Indonesia, Vietnam y China—, pero la compañía planea una escalada significativa. Mullaney anticipa que los consumidores millennials femeninos adquieren entre cuatro y seis estilos al año, y confía en que, gracias a colaboraciones y alianzas, los precios puedan superar los 200 dólares. «La calidad y el valor percibido son determinantes; esta consumidora está dispuesta a pagar más si el producto responde a sus expectativas», afirmó. Una estrategia de precios en tres niveles —básico, intermedio y premium— se implementará a partir del otoño de 2027, con avances en la primavera del mismo año.
La reciente adquisición de Green Market no solo amplió las licencias a Timberland, sino que también fortaleció la propuesta de valor con marcas de mayor precio medio, como Clarks. Para Mullaney, esta operación no responde a una lógica de eficiencia de costes, sino de «aceleración y elevación», permitiendo a RG Barry aprender nuevas técnicas y trasladar su foco desde el mercado norteamericano hacia el internacional.
De cara al futuro, Mullaney dejó claro que el camino de expansión pasará por más adquisiciones, preferiblemente a otras que sean «complementarias» y aporten fortalezas en marca, geografía o capacidades operativas. «Buscamos algo que enriquezca la plataforma, no solo ingresos adicionales», subrayó. Más allá de las zapatillas, la compañía explora categorías como las sandalias, que considera equilibradoras para la temporada primavera-otoño, dado el fuerte componente estacional de las pantuflas en holidays. Asimismo, la posesión de Baggallini, una marca de bolsos, abre la puerta a una mayor incursión en ese segmento.
Este ambicioso plan se sustenta en el respaldo de Marubeni Corp., un conglomerado japonés con una mentalidad verdaderamente global y una perspectiva a largo plazo. «La cultura japonesa piensa en el horizonte temporal amplio, y eso se alinea perfectamente con lo que construimos aquí», sostuvo Mullaney. La venta de RG Barry por parte de Blackstone y Mill Road Capital en junio de 2024 a Marubeni ha proporcionado el músculo financiero y estratégico necesario para esta nueva fase.
En síntesis, RG Barry está redibujando su identidad corporativa. De ser sinónimo de pantuflas caseras, aspira a convertirse en un hub de marcas de calzado y complementos de estilo de vida, con una propuesta que combina herencia, calidad y accesibilidad premium. Su próxima jugada en el tablero de las adquisiciones marcará el ritmo de esta Evolución.



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