in

GCDS presenta su colección ready-to-wear primavera 2026 en pasarela para revisión

Tras un paréntesis de un año alejado de los circuitos oficiales, GCDS ha reaparecido en la pasarela para conmemorar su décimo aniversario con un desfile que ha combinado nostalgia, espectáculo y las señas de identidad que han catapultado a la firma italiana al panorama internacional. La vuelta del creador Giuliano Calza a la programación de la Semana de la Moda de Milán no solo ha sido un acto de reafirmación, sino también el escenario para desplegar una propuesta que revisita sus éxitos comerciales sin renunciar a su carácter transgresor.

El montaje escénico, concebido bajo el lema “¿qué hay en mi bolso?”, recreó una bolsa de compras gigante de la marca por la que desfilaron los modelos. Esta decisión no fue meramente decorativa; funcionó como metáfora del universo GCDS, donde el consumidor joven encuentra reunidos el lenguaje del streetwear, referencias a la cultura pop y una ironía que desdramatiza el lujo. El espacio, poblado de objetos sobredimensionados, generó un ambiente cercano y lúdico, alejado de la solemnidad que a veces imponen las casas tradicionales.

La colección para primavera/verano 2026 se estructuró como un muestrario de las piezas más icónicas de la casa. Camisetas de algodón con estampados vibrantes, prendas denim en versiones relajadas y vaqueros de corte recto coexistieron con vestidos que exploraban los límites del cuerpo. La seda y el tul se emplearon para crear siluetas ceñidas, a menudo con escotes profundos y aberturas laterales, que aportaban un punto de sensualidad atrevida. Motivos de leopardo en tonos pastel, grafismos inspirados en el universo del manga y la utilización de transparencias absolutas configuraron una paleta visual que oscila entre lo dulce y lo provocador.

Los diseñadores han profundizado en la tradición de GCDS de jugar con las proporciones. Destacaron los bodys con volantes laterales que acentúan las caderas, ofreciendo una silueta exagerada y cómica, así como prendas de lencería que incorporan copas con la forma de Hello Kitty, un guiño directo al imaginario infantil convertido en símbolo de culto para la generación Z. Los estampados de lunares y las texturas que imitan escamas de reptil aparecieron tanto en chaquetas cremalleras como en pantalones ajustados, demostrando una producción que no olvida el acabado artesanal aunque trabaje con un lenguaje urbano.

El apartado de accesorios, pilar fundamental en la estrategia comercial de la marca, se presentó con una contundencia notable. Bolsos de piel con grabado de cocodrilo en versiones bandolera y de mano mostraron la apuesta por la artesanía en materiales nobles. El calzado, siempre un talking point, desfiló en plataformas exageradas en colores ácidos y, cómo no, los tacones “Morso”, con su característica forma de colmillo, que se reinterpretaron en diferentes alturas y acabados metálicos. Estos elementos validan la teoría de que la firma ha sabido crear un ecosistema de producto donde la identidad se mantiene intacta.

El desfile contó con dos apoyos de alto nivel que elevaron su repercusión mediática. Por un lado, la cantante Dua Lipa, amiga personal de Calza, prestó su voz para un mensaje de bienvenida pregrabado que invitaba al público a “relajarse y disfrutar”. Por otro, el piloto de motociclismo Valentino Rossi, figura legendaria del deporte italiano, colaboró en el diseño de una edición limitada que se presentó en el evento y ocupó un lugar en la primera fila. ambas presencias subrayan el intento de GCDS de traspasar fronteras sectoriales y conectar con un público heterogéneo.

Sin embargo, a pesar de la acumulación de elementos llamativos, varios analistas del sector señalan que la energía del espectáculo quedó por debajo de lo esperado para una efeméride de tal magnitud. Comparada con desfiles anteriores de la casa, donde la música electrónica y una coreografía más dinámica solían marcar el ritmo, esta entrega涩ió un tono más contenido y reflexivo. Se interpreta como un signo de madurez, aunque algunos extrañaron la rebeldía más visceral que caracterizó sus inicios.

Para el consumidor español, esta colección supone una propuesta valiosa de lujo accesible donde las piezas de culto, como las camisetas estampadas o los bolsos con logo, mantienen su atractivo. La mezcla de referencias globales —desde Disney hasta el anime— con un corte mediterráneo permite una fácil adaptación al estilo urbano de ciudades como Madrid o Barcelona. La invitación sería hacia la compra de piezas statement, como un vestido de tul con estampado animal o unas botas platform, que funcionan como centros de un look sobrio, recordando que en moda, a veces, menos es más.

En definitiva, GCDS ha demostrado con este regreso que su fórmula aún tiene recorrido. La combinación de espectáculo, colaboraciones estelares y un repertorio de diseño reconocible ha servido para escribir un nuevo capítulo en su historia. La pregunta ahora es si esta pausa reflexiva marcará el inicio de una fase más sofisticada o si, por el contrario, volverá a desatar la furia creativa que la hizo célebre. El tiempo, y la siguiente pasarela, darán la respuesta.

¿Qué opinas?

Escrito por Redacción - El Semanal

El Semanal: Tu fuente de noticias, tendencias y entretenimiento. Conéctate con lo último en tecnología, cultura, economía y más. Historias que importan, contadas de manera dinámica y accesible. ¡Únete a nuestra comunidad!

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

GIPHY App Key not set. Please check settings

Europa intenta asimilar con cautela la ofensiva de EE.UU. e Israel contra Irán

Estados Unidos e Israel ejecutan ataques contra Irán