Noticia: La incertidumbre arancelaria acapara la atención de la industria del calzado en la feria Coterie
La reciente edición de la feria comercial Coterie en Nueva York, que congregó a 82 marcas de calzado, dejó clara una preocupación transversal: la falta de claridad en materia de aranceles comerciales domina las conversaciones estratégicas de compradores y fabricantes. Este escenario de volatilidad política y económica está redefiniendo las prioridades de la temporada otoño/invierno 2026, donde la versatilidad y el valor a largo plazo se erigen como nuevos pilares de compra.
Según analistas del sector, el evento, reconocido por su curaduría basada en tendencias, reflejó una mezcla cuidadosamente equilibrada entre casas consolidadas y diseñadores emergentes. Esta selección permite a los compradores construir surtidos coherentes que abarcan desde ropa hasta accesorios, respondiendo a una demanda del consumidor final que exige piezas atemporales pero con un toque contemporáneo. Entre las firmas presentes, que incluyeron a 18 debutantes, destacaban nombres como Frye Footwear, Dolce Vita, Steve Madden y la española Verbenas, entre otras.
Purvi Kanji, vicepresidenta de Coterie, señaló que, para la próxima temporada, la industria muestra un claro giro hacia los «clásicos elevados» y el diseño funcional. Se observa un renovado interés en siluetas como los zapatos de tacón destalonados (slingbacks), los salones de boca alta y las botas statement, ya sea por el uso de herrajes refinados o por detalles bicolor. Este enfoque en la durabilidad y la recontextualización de iconos clásicos parece ser una respuesta directa a un clima económico restrictivo.
José Madden, fundador y director creativo de su homónima marca, no dudó en expresar su frustración durante una visita inesperada al stand. El veterano diseñador calificó la política arancelaria de «dictatorial» y predijo que el gravamen del 10% impuesto bajo la Sección 122 del Trade Act de 1974 podría elevarse al 15%. Su discurso, cargado de escepticismo, subraya la ansiedad generalizada por la imprevisibilidad de los costes de importación. Como ejemplo concreto, presentó la bota alta plataforma Juanita, con un precio al por mayor de 110 dólares y una venta al público estimada en 229 dólares, un artículo que, según él, captura la esencia lúdica de la temporada.
Esta incertidumbre no es solo un discurso. Steven Weinreb, presidente de Gola USA, admitió que la reciente anulación por parte del Tribunal Supremo de EE.UU. de los deberes bajo la Ley de Emergencia Económica (IEEPA) ha convertido la planificación a futuro en un ejercicio de alto riesgo. «He dejado de hacer pronósticos sobre lo que ocurrirá con los aranceles estadounidenses», confesó. A pesar de que las ventas se mantienen fuertes, incluso tras ajustes al alza en los precios, reconoce que la presión arancelaria «no ayuda en absoluto». Gola, adquirida recientemente por RG Barry, apela a un consumidor que valora la narrativa de herencia auténtica adaptada a las tendencias actuales. Weinreb detalló que, mientras las clientas femeninas se inclinan por estilos de perfil más bajo, los hombres siguen prefiriendo las siluetas clásicas de la herencia deportiva de la marca.
La lujosa firma Andre Assous, gestionada por Vida Shoes International, ofrece un termómetro de las tendencias en calzado elevado. Christine Fuchs, su directora general para lujo, indicó que las categorías fuertes en mujer continúan siendo las esparteñas, las sandalias de rafia y las cuñas. En hombre, los mocasines y los cordones casuales en pieles suaves. Para otoño, los clientes mayoristas y minoristas piden clogs, mocasines y botas casuales. Fuchs destacó un «cambio mesurado» hacia siluetas más elevadas en calzado de vestir, como las plataformas bajas en esparteñas y las sandalias con tacón. «Nuestras botas y botines son los artículos que más se venden en la feria», afirmó, añadiendo que, si bien las balleras siguen siendo clave, crece la demanda de estilos que ofrecen «un poco de altura sin sacrificar la comodidad».
En cuanto a la gestión del impacto arancelario, Fuchs explicó que la estrategia de Vida Shoes se centra en «mantener la flexibilidad en el abastecimiento y las estrategias de precios» mientras se espera una directriz clara de los legisladores, especialmente sobre cómo responderá la UE. La incertidumbre es total, ya que no hay guía definitiva sobre la política comercial europea a corto plazo.
Esta flexibilidad operativa es un mantra repetido en los stands. En el de Rebecca Minkoff, representado por el distribuidor Vida Shoes, la ejecutiva Cynthia Pérez detalló que los compradores se decantan por botas de gamuza y piel de cabrito con tachuelas, así como por el look «slouch» (caído) en cañas altas, que aporta un aire «boho chic». Los precios de venta al público sugeridos para algunas botas rondan los 220 dólares, con un margen mayorista de aproximadamente el 60%. Pérez confirmó que las conversaciones sobre precios han estado directamente influenciadas por los aranceles. «Trabajamos muy de cerca con fábricas y socios minoristas para que los tres absorban una parte de los costes adicionales», explicó. Algunos minoristas son inflexibles en mantener ciertos puntos de precio, mientras que otros aceptan «un pequeño ajuste» y no incrementan el precio tanto como se planeó originalmente.
El panorama es tan volátil que, según Pérez, algunos catálogos ya realizaron pedidos para la primavera, ya que deben tener sus colecciones listas y enviadas antes del inicio de la temporada. La reciente sentencia del Tribunal Supremo, que deja en el aire el futuro de los aranceles de la Sección 122 tras su expiración el 24 de julio, añade una capa extra de provisionalidad. «El panorama actual es muy incierto», sentenció.
Marcas con propuestas más accesibles también sienten el pulso del mercado. Claudia Remijio, representante de Seychelles Footwear, comentó que su clog deportivo vegano Evolution BC, fabricado en China y con un precio al por mayor de 48 dólares (venta al público 99 dólares), fue un éxito rotundo el otoño pasado, lo que llevó a la marca a reintroducirlo. «Tenemos aliados increíbles con los que trabajamos para mantener los precios donde deben estar para nuestro consumidor», afirmó, minimizando el impacto directo de los aranceles en su caso.
En contraste, Melissa Jordon, representante de las marcas española Verbenas e italiana AS98, describió un «pivote mayor» la primavera pasada tras el anuncio de los planes arancelarios recíprocos. «Los precios ya estaban fijados para las líneas y no hubo oportunidad de compartir el aumento de costes», lamentó. Verbenas展示ó una amplia gama de zapatillas de running bajas, mientras que AS98 centró su propuesta en botas de cuero con cañas altas y detalles especiales.
Finalmente, Nicole MacLaren, de Blondo, fue directa: «Los aranceles han hecho que los precios sean difíciles» para sus botas impermeables. Señaló que estilos como la bota tobillera Hylia, los modelos con flecos y los de estilo slouch captaron la atención de los compradores en un entorno donde la adaptabilidad es clave.
En conjunto, la feria Coterie se erigió como un termómetro de una industria que navega en aguas desconocidas. Más allá de las tendencias estéticas, la narrativa subyacente es de cautela, adaptación y una búsqueda urgente de equilibrio entre la creatividad, la rentabilidad y un entorno regulatorio en constante turbulencia. La capacidad de las marcas para absorber costes, reconfigurar cadenas de suministro y ofrecer valor genuino marcará la diferencia en los próximos ciclos comerciales.



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