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Corto financiado por Galeries Lafayette se alza con el Óscar a mejor ficción.

Un cortometraje producido por Galeries Lafayette se alza con el Oscar a Mejor Acción Real

En una intersección sorprendente y fructífera entre el mundo de la moda de lujo y el cine de autor, un cortometraaje financiado por el gigante minorista francés Galeries Lafayette ha conquistado el máximo galardón de la Academia. La película “Two People Exchanging Saliva” (Dos personas intercambiando saliva), una distopía absurda rodada en el emblemático espacio de la tienda de los Campos Elíseos, se ha hecho con el premio Oscar al Mejor Cortometraje de Acción Real, marcando un hito en la estrategia de mecenazgo cultural de la firma.

La cinta, una pieza de 36 minutos en blanco y negro, es la obra de los directores Natalie Musteata y Alexandre Singh. Su narrativa, desconcertante y poética, transcurre en una sociedad ficticia donde un simple beso está prohibido y las transacciones cotidianas se sustituyen por un ritual de bofetadas. La trama sigue a Angine, interpretada por la actriz franco-iraní Zar Amir, whose descontento y fascinación por una dependienta juguetona, encarnada por Luàna Bajrami, desatan las sospechas de una colega celosa. La voz en off corre a cargo de la aclamada Vicky Krieps.

El éxito del filme no es fortuito. Su andadura comenzó en el “By Night”, un programa de la propia Galeries Lafayette que ofrece a artistas acceso exclusivo a sus espacios tras el cierre al público. Durante seis noches, el equipo de producción rodó en el silencio absoluto de la tienda de los Campos Elíseos y en “La Suite”, un apartamento privado en la flagship de Boulevard Haussmann. Esta inusual localización, que convierte el templo del consumo en un escenario cinematográfico onírico y deshabitado, se ha señalado como un elemento clave de su atmósfera.

“Fue una propuesta absurda, sí, pero supo aterrizarla de una manera poética y visualmente deslumbrante. La iluminación, la cinematografía y las actrices son sencillamente estupendas”, confirma Guillaume Houzé, director de Imagen e Innovación del Grupo Galeries Lafayette, desde Los Ángeles, donde asistió a la gala. Para el ejecutivo, el premio trasciende lo meramente comercial: “Más allá del resultado, la película transmite un verdadero mensaje de esperanza en un mundo que a veces parece absurdo. Es esa esperanza la que el arte y el cine nos permiten compartir”.

El cortometraje, producido por la casa Misia Films, ya había cosechado un importante reconocimiento en el circuito de festivales antes de la noche de los Oscar. Se alzó con el Gran Premio del Jurado en el AFI Fest de Los Ángeles, ganó la categoría de Mejor Bloque en el SCAD Savannah Film Festival y se hizo con los premios Canal+ y del Público en el prestigioso Festival de Cortometrajes de Clermont-Ferrand. Su creciente reputación atrajo a dos figuras de peso internacional, Isabelle Huppert y Julianne Moore, quienes se sumaron como productoras ejecutivas durante su recorrido por festivales.

Este proyecto se enmarca en una tradición secular de patrocinio cultural dentro del grupo familiar Galeries Lafayette. Houzé recuerda: “Llevamos 130 años apoyando la creación. No es una cuestión de comunicación; es parte de nuestro ADN”. Esta filosofía se materializa en iniciativas como la Fondation Lafayette Anticipations, el centro de arte contemporáneo diseñado por Rem Koolhaas, y en alianzas estables con eventos cinematográficos. Recientemente, la compañía se convirtió en partner del Festival de Clermont-Ferrand para los próximos dos años.

La pregunta ahora es cómo la Casa traerá de vuelta este triunfo a sus espacios físicos. Houzé no oculta su entusiasmo: “Me encantaría colocar la estatuilla en la tienda de los Campos Elíseos. Sería increíble”. Sin embargo, reconoce que el equipo directivo, inmerso en una campaña de promoción que ya supera el año y medio de duración, merece un respiro. “Creo que necesitan descansar. Tomaremos decisiones estratégicas en unos días”, sentencia.

La victoria de “Two People Exchanging Saliva” simboliza una nueva vía para las marcas de moda: invertir en proyectos artísticos arriesgados que, más allá de la publicity inmediata, construyen un relato de marca profundo y auténtico. Galeries Lafayette demuestra que un escaparate puede ser también un estudio, y que el mecenazgo cultural, lejos de ser un anexo, es el núcleo de su identidad contemporánea. El Oscar, en este caso, no solo premia un cortometraje; premia la visión de una marca que eligió contar historias antes que vender productos, aunque sea por una noche, en la meca del cine.

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Escrito por Redacción - El Semanal

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