En 2007, en un polígono militar de Sudáfrica, un cañón antiaéreo automático
El evento. La
Una opción. llegamos a contar y existen
De apoyo logístico a fuerza de asalto. Porque lo que comenzó como un uso limitado de robots para tareas de transporte o evacuación ha evolucionado rápidamente hacia un papel activo en combate. Contaba hace unas semanas
Moverse es casi imposible. Lo hemos ido contando. El auge de estos sistemas responde a una realidad brutal: el frente se ha convertido en una zona de muerte constante dominada por drones, una donde cualquier movimiento humano es detectado y atacado en cuestión de minutos.
Con áreas de hasta 20 kilómetros bajo vigilancia permanente, los soldados apenas pueden desplazarse sin exponerse a ataques, lo que ha obligado a replantear por completo la forma de operar. En ese contexto, enviar máquinas en lugar de personas no solo es una ventaja táctica,
La escena que define todo. Durante los últimos meses hemos relatado todo tipo de episodios más propia de una novela fantástica. Posiblemente, las imágenes de soldados rusos rindiéndose ante robots armados condensan este cambio de paradigma. En algunos casos, los combatientes han salido de posiciones destruidas para entregarse a dispositivos controlados a distancia, conscientes de que no estaban enfrentándose a un enemigo convencional.
Por eso, la operación que ha culminado en la
Una revolución más allá de Ucrania. Si se quiere también, más allá del impacto inmediato en el conflicto, todos estos avances apuntan a una transformación más profunda del arte de la guerra moderna. Los robots ya representanSi creías que Ormuz no era suficiente, la guerra de Ucrania ha abierto otro frente marítimo en Europa: el Golfo de Finlandia
En Xataka | Si la niebla fue letal en el invierno de Ucrania, la primavera le está ofreciendo a Rusia una ventaja clave: la vegetación
GIPHY App Key not set. Please check settings