Amika, la marca de cuidado capilar que se ha consolidado como un fenónemo de consumo en el segmento de prestige, da un paso estratégico que podría redefinir su identidad. La firma neoyorquina, conocida por sus productos de alto rendimiento y su icónico aroma a frutas y flores, incursiona formalmente en el cuidado corporal con una colección inicial de tres piezas que busca capitalizar la creciente fusión entre el cuidado de la piel y la rutina de ducha.
El movimiento responde a una demanda interna clara. Según fuentes de la compañía, una encuesta interna realizada hace dos años reveló que el 97% de los usuarios de Amika expresaron su deseo de que la marca desarrollara una línea para el cuerpo. Esta decisión no es un mero capricho de expansión, sino una respuesta a una tendencia estructural que está remodelando el sector de la belleza: la «skinificación». Este fenómeno, impulsado masivamente por creadores de contenido en plataformas como TikTok bajo etiquetas como #ShowerTok, traslada la filosofía de cuidado facial —con productos específicos para problemas como la decoloración o la falta de luminosidad— a las rutinas de cuerpo y cabello.
El contexto de mercado avala la estrategia. Datos de la consultora Circana, referentes al mercado estadounidense, indican que el cuidado corporal es el segmento de más rápido crecimiento dentro del prestige skin care, con un incremento del 9% en ventas en dólares durante 2025, alcanzando los 1.500 millones de dólares. Para comparar, el conjunto del mercado de skin care de prestige solo creció un 3%. Más revelador aún: las ventas unitarias de productos corporales de prestigio experimentaron un auge del 14%, lo que sugiere que el consumidor no solo gasta más, sino que incorpora más productos a su rutina.
La colección debut, denominada «Share of Shower» (Cuota de Ducha), refleja una filosofía heredada de su categoría madre: productos basados en beneficios concretos. Incluye un gel de ducha «Shower Thoughts» (27 dólares), una manteca corporal batida y un aceite corporal con vitamina C llamado «I’m Glistening» (50 dólares), todos con la fragancia frutal-floral característica de la casa. «Fue muy intencional diseñar la línea en torno a beneficios como suavizar, tratar la decoloración y dar luminosidad, porque son cosas que sabemos que nuestra comunidad está dispuesta a pagar», comentó Nilofer Vahora, Chief Marketing Officer de Amika. Esta aproximación busca captar tanto a su base actual, mayoritariamente milenial, como a un público más joven: datos de la encuesta «Taking Stock With Teens» de Piper Sandler posicionan a Amika como la segunda marca de cuidado capilar favorita entre adolescentes en EE.UU., un logro notable para una marca que no nació específicamente para ese target.
La estrategia de distribución replica el modelo probado en cabello: presencia en Sephora y miles de salones de peluquería profesionales a través de SalonCentric, donde los productos podrán integrarse como servicios añadidos, como masajes. Curiosamente, la marca, que desembarcó en Ulta Beauty a finales del año pasado, ha decidido no lanzar esta línea corporal en sus tiendas de momento. «Nuestra estrategia comercial con este lanzamiento es atraer a un nuevo cliente para la marca, además de atender las necesidades de nuestro cliente existente», explicó Vahora. Este enfoque de «comunidad primero» ya dio frutos con su lanzamiento de fragancias: el mist «Aura» para pelo y cuerpo, a 28 dólares, atrajo a un 65% de clientes completamente nuevos. Un dato que resonó en la compañía: actualmente se vende una unidad de este mist cada 42 segundos.
El camino hacia el cuerpo es, en realidad, una extensión lógica de la ambición de Amika de construir una «autoridad multcategoría» en el ritual de belleza, no solo una expansión de adjacencia. «Nuestro objetivo es construir ese ritual y esa cuota de ducha», afirmó Vahora. La CEO, Chelsea Riggs, profundizó en el papel de la fragancia como eje vertebrador: «Sabemos que la fragancia es una parte importante de cómo las clientas de Amika piensan en el cuidado del cabello y su rutina de belleza en general». La colaboración previa con la fragancia «Miami Nectar» de Ellis Brooklyn, aplicada a su champú seco más vendido, funcionó excepcionalmente, validando el potencial de la categoría olfativa para la marca.
Este desembarco en body care sitúa a Amika en una posición competitiva interesante, frente a marcas tradicionales de cuidado corporal y a otrasoriginarias del haircare que también miran hacia la ducha. Su éxito dependerá de su capacidad para trasladar la lealtad de sus «amikas» —como se autodenominan sus seguidoras— a una nueva categoría, y de entender las particularidades del mercado europeo, donde la sensibilidad olfativa y las preferencias de-texturizados pueden diferir. Lo que parece claro es que la batalla por la «cuota de ducha» acaba de empezar, y Amika llega con datos, una comunidad fiel y un aroma distintivo como armas principales.



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