Brooks Running, la firma estadounidense con décadas de prestigio en el segmento técnico de running, da un paso definitivo en su estrategia de expansión hacia el estilo de vida. Tras el lanzamiento de su división de lifestyle en 2025, la marca ha iniciado una agresiva línea de reediciones que rescatan iconos de su archivo, y la primera en aterrizar es una de las siluetas más reconocibles de su catálogo: la Adrenaline GTS 10, disponible desde el pasado 19 de febrero.
Este relanzamiento no es una mera réplica nostálgica. La zapatilla, originalmente lanzada en 2009, encapsula a la perfección la estética «tech runner» de finales de los años 2000, con su perfil bajo, superposiciones sintéticas metalizadas y una construcción principal en malla transpirable. Sin embargo, lo que la hace realmente relevante para el día a día urbano actual son las modificaciones internas realizadas para priorizar el confort en caminatas y uso casual, sin renunciar a su herencia deportiva.
La gran innovación reside en su mediasuela. Mientras que el modelo clásico estrenó en su día la tecnología DNA de Brooks, esta reedición de 2026 incorpora una versión evolucionada: la amortiguación nitrogenada DNA Tuned. Este compuesto, reservado hasta ahora para los modelos de máximo rendimiento de la casa,fusiona en un único proceso de fabricación dos tipos de espuma. Las celdas más grandes, ubicadas estratégicamente en el talón, ofrecen una sensación de suavidad y absorción de impactos. Las celdas más pequeñas, situadas en el antepié, garantizan una respuesta más enérgica y una propulsión eficiente. Este diseño integrado elimina la necesidad de adhesivos tradicionales para unir materiales de propiedades distintas, lo que se traduce en una durabilidad superior y un tacto más homogéneo bajo el pie.
«Combinamos ambas espumas en un solo proceso», explicaba un responsable de innovación en calzado de la marca durante la presentación de la tecnología. Este salto técnico sitúa a la Adrenaline GTS 10 Retro en una posición privilegiada: mantiene la estética de la era Y2K que domina las pasarelas y el street style, pero con una comodidad y una capacidad de respuesta propias de la ingeniería deportiva contemporánea.
El lance al mercado se produce en tres paletas de color cuidadosamente seleccionadas para abarcar desde el minimalismo hasta el pop más vibrante. La opción Black/Ebony/Aquarius apuesta por un tono oscuro y versátil con detalles acuáticos. La Canary Green/Stone/Sunny Lime es una declaración de intenciones en verde lima y amarillo canario, ideal para quienes buscan un punto de color. Finalmente, la White/Dazzling Blue/Breeze propone una combinación limpia y fresca en blancos y azules eléctricos. Las tres versiones son unisex y comparten un precio de venta recomendado de 170 dólares.
La distribución, a través de la web oficial de Brooks Running y en una selección de minor



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