Las sandalias minimalistas se han consolidado como una pieza indispensable en el arsenal de moda de las celebridades durante los eventos de alto nivel, y el reciente certamen de los BAFTA ha servido como escenario para reafirmar esta tendencia. Emma Stone, ganadora del Oscar, optó por un modelo icónico de la casa Jimmy Choo para asistir a la fiesta posterior a los galardones, celebrada en el club Oswald’s de Londres. Su elección subraya la vigencia de un diseño que, lejos de pasar de moda, se ha convertido en un clásico contemporáneo de la alfombra roja.
El modelo en cuestión, las sandalias Minny, destacan por su estética depurada y su construcción impecable. Fabricadas en satén lustroso, presentan una silueta que prioriza la elegancia discreta, con tiras finas que cruzan en la zona del dedo y del tobillo, sostenidas sobre un tacón aguja de 110 milímetros. Esta combinación logra un equilibrio entre audacia y sofisticación, permitiendo que el calzado pase a un segundo plano sin sacrificar distinción. Disponibles en una paleta de tonos neutros —desde el blanco hasta el negro—, su precio de venta al público ronda los 895 euros, una inversión quejustifica su condición de objeto de deseo entre las figuras públicas.
La actriz no es nueva en recurrir a este diseño. Ya las lució durante la ceremonia principal de los BAFTA, donde combinó un par en blanco con un vestido de alta costura de Louis Vuitton. Previamente, había escogido la versión en negro para la gala de los premios SAG, conocidos como The Actor Awards, en 2017. Esta recurrencia evidencia una preferencia personal, pero también un entendimiento de cómo un calzado atemporal puede complementar tanto vestidos de noche como looks más sobrios. Otras influyentes del cine, como Anya Taylor-Joy, Margot Robbie y Natalie Portman, también han sido fotografiadas con estas sandalias, confirmando su estatus como unanimidad entre las estrellas.
La casa Jimmy Choo, responsable de esta creación, merece una mención aparte. Fundada en 1996 en el East London, surgió como un pequeño taller especializado en calzado artesanal. Hoy, bajo la dirección creativa de Sandra Choi —quien aprendió el oficio de su tío, el fundador Jimmy Choo—, la marca ha evolucionado hacia un imperio de accesorios de lujo, sin perder su esencia británica ni su dedicación a la artesanía. Su capacidad para fusionar técnicas tradicionales con un diseño minimalista la ha hecho Calculations favorita para eventos globales.
El éxito de las Minny radica en su versatilidad. A diferencia de los zapatos escultóricos o excesivamente ornamentados, este modelo se adapta a una amplia gama de estilos, desde el clásico hasta el vanguardista, y su perfil bajo invita a centrar la atención en el conjunto general del outfit. En un sector donde las tendencias cambian rápidamente, que un diseño mantenga su relevancia casi una década dice mucho de su calidad intrínseca.
Para el lector interesado en replicar este look, la clave reside en la coherencia. Unas sandalias de tacón aguja en tonos nude o metalizados pueden alargar visualmente la pierna y fusionarse con casi cualquier paleta cromática. Sin embargo, es crucial priorizar la factura: materiales como el satén o la piel de cordero ofrecen durabilidad y un acabado premium que justifica la inversión. Además, dado que el diseño es tan neutro, conviene apostar por piezas de confección impecable en el resto del atuendo para mantener la elevación del conjunto.
En resumen, la reaparición de las Jimmy Choo Minny en los BAFTA 2026, de la mano de Emma Stone, no es un hecho aislado, sino la constatación de una regla no escrita en moda: a veces, la sofisticación reside en la ausencia de adornos. Mientras la industria sigue experimentando con volúmenes y colores llamativos, este_recordatorio del poder de la simplicidad sigue conquistando a las artistas más exigentes. Un legado que, sin duda, seguirá pisando con firmeza las alfombras rojas de los próximos años.



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