En el estreno mundial de The Bride en Londres, las principales figuras del elenco desafiaron las expectativas con una interpretación contemporánea del glamour oscuro, Alejándose de estrictas referencias góticas para abrazar una estética sofisticada y cinematográfica en la alfombra roja. La cinta, dirigida por Maggie Gyllenhaal, revisita el mito de La novia de Frankenstein en un escenario de Chicago en los años treinta, donde la creación de una compañera artificial desencadena una trama de tensión social y Investigación policial. Este contexto sirvió como hilo conductor para unos looks que equilibraban dramatismo y elegancia moderna, con especial atención a la Maison Margiela y Schiaparelli como casas de moda protagonistas.
La directora y guionista, Maggie Gyllenhaal, encarnó la esencia de la película con un diseño negro de Schiaparelli. El vestido, de apariencia simple, destacaba por su trabajo de pliegues en la tela, mangas cortas y el inconfundible corte con forma de cerradura en el torso, sello característico de la maison. Gyllenhaal, conocida por su estilo intencional, contrastó la paleta monocromática con joyería esmeralda, un toque de color que aportaba vitalidad sin romper la armonía oscura.
Como protagonista, Jessie Buckley eligió un vestido de gasa negro de la colección Artisanal 2024 de Maison Margiela, obra de John Galliano. La pieza, ya a



GIPHY App Key not set. Please check settings