El debut de Maria Grazia Chiuri al frente de la dirección creativa de Fendi se erigió como uno de los momentosp más esperados de la última edición de Milan Fashion Week. La expectación generada quedó patente en la nómina de invitados que ocuparon la primera fila, donde convergieron figuras internacionales del cine, la música y la televisión, confirmando el magnetismo de la maison italiana y el peso de su nueva etapa.
Entre los asistentes más aplaudidos se encontraban actrices de renombre como Uma Thurman, Jessica Alba, Dakota Fanning y Shailene Woodley, cuya presencia subrayó el carácter global del evento. Junto a ellas, personalidades del ámbito musical como el coreano Bang Chan —embajador de la marca que acaparó miradas—, y las británicas Kitty Cash y Gene Gallagher, completaron un eclecticismo que ya presagiaba la fusión de códigos que Chiuri proponía sobre la pasarela.
Precisamente, los estilos elegidos por algunas de las invitadas funcionaron como un preludio sutil de la propuesta de la diseñadora para la casa romana. Predominaron las siluetas impecables: chaquetas de corte impecable, blazers de esmoquin y abrigos de lana que abrazaban la figura con una elegancia desenfadada. Uma Thurman, ataviada con un traje de pantalón negro y camisa blanca impecable, definió la jornada como un “momento histórico” para Fendi. “Maria Grazia es una de mis diseñadoras favoritas. Considero que su trabajo es arte puro y belleza. Por eso he viajado hasta Milán para su primer show”, declaró la actriz mientras los flashes de los fotógrafos la rodeaban.
Por su parte, Shailene Woodley, conocida por sus papeles en “Bajo la misma estrella” y “Big Little Lies”, optó por un blazer de esmoquin combinado con una blusa traslúcida en escote V, interpretando a la perfección el concepto de “armario compartido” que Chiuri ha hecho suyo. “Ella entiende la feminidad de una forma que me resonó desde el principio, desde su etapa en Dior y Valentino. Es emocionante verla regresar a Fendi, donde comenzó su carrera”, comentó. Woodley reconoció que su primera pieza de la firma fue un bolso Baguette verde y brillante, al que calificó de “orgullo y alegría”, anticipando las múltiples versiones del emblemático modelo que desfilarían después: desde opciones recargadas con detalles de macramé y bordados, hasta una interpretación en lisa piel negra agrietada.
Dakota Fanning también rindió tributo al icono de la casa. Su primer recuerdo ligado a Fendi también evoca el Baguette, un accesorio que, según explicó, “es el mejor y tan clásico, pero puede transformarse con diferentes bordados, colores y estampados. Es atemporal, pero siempre admite una nueva vuelta”. La actriz mostraba durante el desfile una versión en lentejuelas blanco y negro enmarcada con cuentas rojas, un guiño a la versatilidad que Chiuri parece empeñada en explotar.
El concepto de una moda sin etiquetas de género encontró en Monica Bellucci su máxima expresión. La actriz italiana eligió un impecable traje de pantalón de la línea masculina de Fendi, complementado con aros dorados y gafas oscuras, materializando la filosofía de una colección pensada para ser compartida. “Es ideal para una mujer: práctico, elegante y femenino. Es una de las grandes ideas de Maria Grazia. Ella es tremendamente creativa y estoy segura de que hoy será un espectáculo”, afirmó Bellucci, respaldando la visión de la diseñadora con su elección.
Elfront row completó su mapa de influencia con la presencia de la cantante surcoreana Bang Chan, whose arrival sparked a frenzy among local fans, alongside young British actress Iris Law and American performer Arden Cho. Todos ellos atestiguaron el primer capítulo de Chiuri en Fendi, una narrativa que busca honrar el legado de la casa —con su ADN de artesanía y lujo— al tiempo que inyecta una sensibilidad contemporánea y una clara apuesta por una feminidad plural y sin complejos. El desfile no solo presentó una colección; delineó un manifiesto sobre quién es, y hacia dónde quiere ir, la Fendi del siglo XXI.



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