
Hay gestos que parecen insignificantes, pero que cambian por completo el resultado final de un look. La raya del pelo es uno de ellos. A simple vista puede parecer un detalle menor, pero lo cierto es que su posición tiene la capacidad de modificar la expresión del rostro, equilibrar facciones, aportar volumen e incluso dar una imagen más fresca o más sofisticada. Por eso, cuando llega el momento de actualizar corte o peinado, muchas mujeres se hacen la misma pregunta: ¿raya en medio o lateral a los 50?
La respuesta no es tan sencilla como elegir entre una u otra según la edad. De hecho, ese es precisamente el error más habitual. No existe una raya universalmente favorecedora a partir de cierta década, pero sí una opción que puede funcionar mejor en función de la forma del rostro, la cantidad de cabello, la textura y el
La raya del pelo también cambia el rostro
La raya en medio tiene a su favor ese aire pulido, moderno y equilibrado que tantas veces vemos en pasarela, en alfombras rojas y también en cortes muy actuales. Aporta simetría, enmarca el rostro de una forma limpia y puede resultar especialmente favorecedora en caras ovaladas o bastante proporcionadas. También suele funcionar bien en melenas con densidad suficiente, ya que deja más expuesta la raíz y, por tanto, necesita que el cabello se vea con cuerpo para que el resultado no quede demasiado plano.
Además, tiene una ventaja estética evidente: da un acabado sofisticado y actual, incluso cuando se lleva con un peinado muy sencillo. Una melena lisa, unas ondas suaves o incluso un recogido bajo con raya en medio transmiten una imagen elegante y bastante depurada.
Demi Moore con raya en medio y recogido bajo.
Gtres
El problema es que no siempre suaviza. En algunos rostros puede endurecer facciones, marcar más la simetría —y también las pequeñas asimetrías— o hacer que el cabello se vea más pegado al cuero cabelludo, algo que no siempre interesa cuando con los años se busca justo lo contrario: más movimiento y más volumen visual.
Ahí es donde la raya lateral suele ganar terreno. Es una opción que, de manera bastante inmediata, suaviza los rasgos y da dinamismo al peinado. Al romper la simetría, el rostro se percibe menos rígido y más ligero, algo muy favorecedor cuando se quiere dulcificar la expresión. Además,



GIPHY App Key not set. Please check settings