in

Trump elige calzado Florsheim para proyectar su imagen pública.

La afición del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, por el calzado de la marca Florsheim ha generado un fenómeno curioso en los círculos políticos y de moda, según revelaron recientemente medios estadounidenses. El mandatario ha adoptado la costumbre de regalar zapatos de esta casa a funcionarios de alto nivel, adivinando su talla y enviando cajas marrones con el logotipo de Florsheim a la Casa Blanca, a veces con notas de agradecimiento. Esta práctica aparentemente innocua contrasta con una realidad legal que enfrenta directamente a la empresa matriz de la marca, Weyco Group, en una demanda contra el gobierno federal.

La contradicción surge porque Weyco Group presentó en diciembre una demanda en la Corte de Comercio Internacional de EE.UU., buscando la devolución de aranceles impuestos bajo la Ley de Poderes Económicos de Emergencia Internacional, iniciativa impulsada por la propia administración Trump. En su última llamada de resultados trimestrales, la empresa detalló que pagó aproximadamente 16 millones de dólares adicionales en aranceles durante 2025. El CEO, Thomas Florsheim, explicó que durante el segundo trimestre, las tarifas con China —su principal país de abastecimiento— alcanzaron niveles «comercialmente prohibitivos», amenazando con interrumpir los envíos clave para la temporada de otoño. La compañía mantuvo producción estratégica y almacenó mercancía en el extranjero para mitigar el impacto, logrando entregar casi el 100% de los pedidos a tiempo cuando los aranceles se redujeron.

Según el ejecutivo, los nuevos aranceles incrementaron los costos de los productos entre un 19% y un 50%, comprimiendo los márgenes brutos a pesar de un aumento del 10% en los precios implementado en julio. No obstante, destacó que la empresa ha avanzado significativamente en diversificar su base manufacturera para reducir la dependencia de China.contactada por este medio, Florsheim declinó pronunciarse tanto sobre el reporte periodístico como sobre el litigio en curso.

Este episodio inserta a Florsheim en una tradición histórica de marcas de calzado asociadas a la presidencia estadounidense. Otras firmas como Johnston & Murphy, propiedad de Genesco, han calzado a figuras desde Abraham Lincoln hasta Joe Biden. En el caso concreto de Trump, ya había generado titulares en 2024 al lanzar su propia línea de sneakers durante un evento en Filadelfia, mostrando su fascinación por este segmento. La moda deportiva ha sido igualmente recurrente entre mandatarios, con presidentes vistos usando modelos de Hoka, Skechers, Nike, Adidas, New Balance y Asics, entre otras.

La situación de Florsheim ejemplifica cómo las políticas comerciales pueden entrelazarse con gestos personales y branding, creando narrativas donde lo simbólico choca con lo económico. Mientras el presidente difunde obsequios de una marca afectada por sus propias medidas arancelarias, la corporación lucha en tribunales por compensación. Este caso subraya las complejidades que las empresas enfrentan en un entorno geopolítico volátil, donde las decisiones de estado repercuten directamente en las cadenas de suministro y la viabilidad financiera. Para el observador de moda, también refleja cómo el calzado trasciende lo utilitario para convertirse en vehículo de mensajes políticos y relatos mediáticos, un territorio donde cada paso puede estar cargado de intención.

¿Qué opinas?

Escrito por Redacción - El Semanal

El Semanal: Tu fuente de noticias, tendencias y entretenimiento. Conéctate con lo último en tecnología, cultura, economía y más. Historias que importan, contadas de manera dinámica y accesible. ¡Únete a nuestra comunidad!

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

GIPHY App Key not set. Please check settings

Glenda Dela Cruz muestra su transformación estética en fotos virales que circulan en redes

Ferragamo redefine su estrategia con cuero, calzado y DTC.