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Yasmina Reza le invita a cenar

Dos matrimonios han quedado para cenar en la casa de uno de ellos. Son cultos, reconocidos profesionales y gozan de una buena posición. El encuentro es importante, sobre todo para Enrique, pues cuenta con que su j
Ahora, tras pasar con gran éxito por varias salas alternativas, llega al Espacio Zafra Teatro (Paseo del Marqués de Zafra, 35, Madrid), donde podrá verse el viernes 10, sábado 11 y domingo 12 de abril, en un logrado montaje a cargo de la joven directora de escena, actriz, bailarina, coreógrafa y docente Susana Merino. «Encarnar un personaje —declara — es un viaje íntimo, que me vincula a él a partir de un recorrido interno y emocional. Sin embargo, la dirección me obliga a tener una mirada más amplia del proyecto. Reconozco que me fascina dirigir actores, y siento que, gracias a mi bagaje como actriz, me es sencillo, a la vez que estimulante. Conozco los lugares habituales por los que pasamos los actores en la creación del personaje. Evolucionar de la interpretación a la dirección, en mi caso, ha sido orgánico. Ambas facetas, se complementan maravillosamente».

La versión es de Natalia Menéndez, quien la dirigió en 2006 (el texto está publicado en Alba), y el elenco lo forman Alex Tormo, Rosa Mohino, Alfonso Lucas y Lola Bardallo.
Susana Merino se confiesa lectora de Yasmiza Reza: «Desde siempre he sentido una atracción hacia su universo. Convierte lo cotidiano, en algo profundamente revelador. Sus textos cuestionan la sociedad occidental de las clases aburguesadas y aparentemente sus personajes navegan en conversaciones triviales, resultando frágiles y ridículos, todo bajo el paraguas de un tono humorístico que lo hace aún más atractivo. En su obra, Yasmina Reza pone la lupa en las relaciones humanas y sus tensiones ocultas, obligando tanto a los personajes como al público, a enfrentarse a sí mismos. Para mí, es fuente de inspiración».
Esta inspiración ha dado un excelente fruto en su montaje de ‘Tres versiones de la vida’, poco representado en España, sobre el que comenta: «Nada más leerla pensé que daría mucho juego escénico. Se agolparon las imágenes en mi mente, y tuve clara mi propuesta. La estructura poco convencional de la obra me atrajo muchísimo, y su riqueza en cuanto a niveles de significado. Desde el punto de vista de dirección siempre me ha interesado lo metateatral, y este texto invita a explorar los lenguajes del teatro. Me imaginé a los personajes atrapados en una ruleta de la suerte, sin salida, predestinados a jugar. Por eso,

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Escrito por Redacción - El Semanal

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