Último escollo antes de la gran final. La Real Sociedad recibe este mediodía (14:00) al Alavés en un derbi que tiene tintes especiales sobre todo para los locales. Es el último partido del conjunto txuri urdin antes de hacer la maleta, amarrar los bártulos y coger rumbo hacia Sevilla. La afición donostiarra tendrá el placer, el lujo y la suerte de poder despedir a sus guerreros antes de un viaje del que, con suerte, volverán habiendo escrito su historia en letras de oro. Son palabras mayores.
Pero antes de que acabe la guerra -o de que se libre la contienda mayor- esos guerreros tienen una batalla que ganar. Y para Pellegrino Matarazzo será, a buen seguro, la más importante de todas. Porque el equipo debe quedar lo más arriba posible en LaLiga. Y porque el estadounidense ha demostrado que hasta que lo llegue la semana de la final hablar de ella no tiene demasiado sentido. Es inevitable hacerlo y también lo es que esté en la cabeza de todos y cada uno de los asistentes este sábado en Anoeta. Pero el equipo debe abstraerse del ruido externo y realizar un encuentro que esté a la altura de lo que se juegan en la competición doméstica.



GIPHY App Key not set. Please check settings